Rodillos, brochas, pistolas y charolas son inversiones que, bien cuidadas, pueden durar años. El problema es que muchos talleres y cuadrillas los limpian “al final del día” sin distinguir si la pintura es base agua o base solvente, lo que reduce su vida útil.
Aquí te explicamos cómo hacerlo correctamente. Encuentra más guías prácticas en nuestro Facebook Adhler Pinturas.
Limpieza de brochas
- Base agua: lavar con agua tibia y jabón neutro.
- Base solvente: limpiar con thinner o solvente recomendado, enjuagar y peinar las cerdas.
Nunca guardes una brocha húmeda dentro de un envase cerrado.
Rodillos
- Retira el exceso con una espátula.
- Lávalo según la base (agua o solvente).
- Déjalo secar completamente para evitar moho.
Rodillos mal lavados generan marcas y absorben más pintura de la necesaria.
Pistolas de aplicación
- Vacía el vaso por completo.
- Haz pasar solvente compatible por la línea para limpiar ductos internos.
- Desarma boquilla y aguja solo cuando sea necesario.
Una pistola sucia atomiza mal y produce textura irregular.
Charolas y rejillas
Estas piezas acumulan sedimento. Lávalas apenas termines para evitar desprendimientos que afecten la película.
Mantener las herramientas en óptimas condiciones mejora la calidad del acabado, evita desperdicio y prolonga su vida útil. Una limpieza correcta es parte del profesionalismo del taller.
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